La lluvia llevó a aplazar la ampliación del reconocimiento exterior y a organizar los registros de retorno y las cuestiones pendientes dentro de la nave.
Se revisó el registro meteorológico del día del aterrizaje. El primer intervalo tras el inicio de la actividad fue despejado; el siguiente es lluvioso. La zona actual son los alrededores de la base, con una sola persona y únicamente la nave como base. Los registros existentes confirman la activación de las comunicaciones y el envío del primer informe, pero aún no establecen cuánto se ha completado del reconocimiento de la ruta de regreso.
Con lluvia se priorizan la visibilidad y las condiciones de desplazamiento, por lo que no se ampliará el área explorada. La tarea se trasladó al interior de la nave: ordenar los registros locales existentes y separar las rutas que requieren comprobación de las cuestiones pendientes. Es una tarea recién asignada, no un informe de organización o inspecciones terminadas.
La utilidad del agua y del terreno, y la seguridad de nuevos emplazamientos posibles, siguen sin verificarse. Se mantienen los valores básicos de alimentos y energía; el motor de visualización calcula el efecto de la lluvia sobre la generación. El trabajo exterior se reanudará tras mejorar el tiempo y comprobar las condiciones de regreso a la nave.
Comenzó la misión individual hacia E-071 desde la base del planeta de origen.
La misión partió del planeta de origen con una sola persona. Sus objetivos son llegar a E-071 y evaluar condiciones de actividad sostenible. Las decisiones iniciales dependen de personal y suministros limitados.
Recursos, rutas seguras y habitabilidad no están verificados. Tras llegar, la nave será la referencia operativa, priorizando comunicaciones y retorno. Construcción y exploración lejana dependen de los primeros resultados. Partir no equivale a completar la misión; las decisiones posteriores requieren observaciones y registros.
La nave aterrizó en E-071. Se observó terreno verde alrededor.
La nave aterrizó en E-071 y se confirmó terreno verde alrededor de la base. El punto de aterrizaje servirá como referencia, pero la seguridad del terreno y los recursos utilizables siguen sin verificarse. La apariencia no demuestra que el lugar sea habitable.
El trabajo inicial se limitará a los alrededores de la nave. Se comprobará la ruta de regreso y se registrarán posibles emplazamientos y obstáculos. Establecer condiciones de actividad sostenible tiene prioridad sobre explorar lugares lejanos. La construcción requiere más estudios.
Se activaron las comunicaciones y se envió el primer informe. Comenzó el reconocimiento local.
Se activaron las comunicaciones y se envió el primer informe a la Tierra. La tarea inicial se completó, pero la estabilidad del enlace a largo plazo requiere seguimiento.
Después comenzó el reconocimiento local. La información sobre terreno y recursos es limitada; la zona de actividad solo se ampliará comprobando el retorno. Los registros distinguirán observaciones de cuestiones pendientes. Las revisiones y los resultados deben organizarse antes de fijar prioridades de construcción.
Se fijó un plan de reconocimiento. Se prioriza el retorno y se cambia a trabajo interior con mal tiempo.
Con una sola persona no pueden realizarse simultáneamente exploraciones lejanas y mantenimiento de la base. El reconocimiento inicial se limita a la nave y prioriza comprobar el retorno.
El tiempo despejado o nublado permite estudiar terreno cercano. La lluvia, la niebla o el viento fuerte trasladan el trabajo a la base. Los planes diarios consideran clima, recursos e incidentes y documentan sus motivos. Estas acciones están previstas; sus resultados se evaluarán en entradas posteriores.